Manuel-H habla del polvo que limpian por las mañanas del sábado, ese tiempo destinado a soñar que podemos estrenar vida, sino casa sin motas.
Yo, que últimamente ando limpiando estantes después de irme de casa y volver a mamá (vaya, nunca lo había pensado así... así suena mejor), voy recuperando el polvo del recuerdo, y no lo limpio, no lo boto, sólo lo soplo un poco para que broten imágenes de otros tiempos, otras risas, otros llantos... Y no, no estoy triste, he encontrado abandonada la tristeza, y aunque me llama para que le haga compañía, yo por estos días ando con ganas de andar saltando en un pie, de sonreirle a la soledad y dejar que el sol me tueste un poco la nariz... y también un poco a la deriva, sí, pero cómo de otra forma, sino, podría encontrar ese faro que me va a guiar, esa costa que me va a acoger, ese bar donde mil marineros me van a enamorar?
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Último párrafo de "Polvo de Recuerdo. Versión mono"- buscando editor bonachón que no sea parte del grupo de marineros -ni de los piratas, esos pa recorrer el otro mundo-
Y al tomar una ducha descubres que el agua es la misma en todas las duchas, pero encuentras que ésta refresca más. Miras desconcertada por la ventana, y es ver a lo lejos una nube que tapa Monserrate, y descubrir que la nube es otra masa, un edificio subiendo, llenando de concreto la vista, tapando con ladrillos los huecos de la mirada, y bajarla para ver que también debajo hay concreto, y lo pisas, y lo hundes con los pies, esos pies que andan y suben por detrás de la montaña para descubrir que ahí, frente a ti, crece un tapiz colgante que te tapa la vista sobre la gran ciudad. Y es un árbol, que no te deja ver el concreto; son sus ramas a las que te subes para no ver de lejos, alejarte de las paredes de concreto que te asfixian y se roban tu cercanía.
Y es la pared de concreto la que se introduce en tu soledad para acompañarte al abrir la maleta y querer darle aire a tu ropa. Es la misma que se da cuenta que está vacía, que lo dejaste todo al otro lado antes de pisar esta casa. Y lo único que encuentras es un boleto de vuelta.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
témperas, pasteles, bitácora, cámara -por comprar-, lápices, pluma, tela azul, sombrero -por robar-, música -en el corazón-, termo pa´l mate, calentadoras por si acaso, saco capota... (haciendo la lista para buscar el norte, deseando el sur)...
domingo, 31 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
en realidad sólo era polvo, todo lo demás sigue ahí, y todo lo que vendrá también.
ResponderEliminarmanuel: será que si queda todo ahí, a pesar del tiempo y las tormentas, de la brisa nueva? Soplar la mesa ya no sirve para limpiarla?
ResponderEliminar