viernes, 10 de julio de 2009
sábado, 27 de junio de 2009
Hoy todavía hay tiempo
Sí, así de simple fue, es. Las horas que aparecen ocupadas en la agenda son mías, las destino al trabajo, las destino a mí.
No significa que yo sea el trabajo. Es una larga discusión, que estoy segura durante muchos años ha ocupado a psicoanalistas, psicológos, parapsicológos, cantineros, bartenders, sociológos, borrachos, sobrios, deportistas... Y es también posible que no los haya ocupado ni tanto. A lo mejor a sólo nosotros, que ni terapeutas, ni bartenders somos, y si acaso hay dos con título.
Pero es un tema que, también, se ha metido en mi cabeza y por lo tanto le he dado un par de vueltas, entre tinto y tinto... o no.
Mis amigos, con los que inicié la carrera, me dicen que trabajo demasiado, que debo tomar un poco de tiempo para mí, que debería parar un poco la carrera... Y no crean que no lo he pensado. Sí, lo he hecho, cuando a las 4 am sigo frente a la pantalla intentando construir una imagen con palabras, cuando los colores no se dan o cuando a la mañana suena el despertador cual chicharra y quiero seguir soñando sobre nubes color extraño. Pero he descubeirto las palabras para seguir,
para despetar a las 5 am y salir a trotar,
tomar un expresso a medianoche y seguir tecleando
aceptar cuanto trabajo interesante me ofrezcan
coger el vuelo o el bus o el barco con una hamaca, la cámara y las botas.
Y es que, puede que yo no sepa que quiero ser cuando sea grande, ni sepa para qué sirvo, para que soy buena realmente, y no a medias,
y es posible que aun no haya decidido para donde coger camino,
pero el movimiento del cuerpo, ver los árboles pasar cuando voy pasando, sentir el teclado caliente bajo los dedos congelados, ver los jeans sucios y las botas rotas, me llena el corazón de sangre, y las venas se sienten vivas.
Levantarme y hacer
hacer y ser
ser y no tener más que estas piernas que me llevan a donde quiera, estas manos que capturan la luz, estos dedos que dibujan palabras,
me hace sentir que así no sepa que es lo que quiero ser,
así no sepa que puedo hacer,
así no sepa a veces si lo que hago vale la pena o no,
hago lo que quiero
y quiero lo que hago
Por eso, mi tiempo libre lo dedico al trabajo
y mis horas laborales las dedico a cocinar, lavar, barrer, hacer la compra, pagar facturas, y todas esas cosas sin importancia.
viernes, 19 de junio de 2009
dejo el mismo desorden alrededor mío, y mientras cocino me fumo un pucho y tomo tinto...
es la misma receta, de dos sabores, chocolate y vainilla con café, y huele bien, huele a chocolate, huele a vainilla y huele a café
la puerta se abre, y no serás tú el que entre
ya no habrá velas en la mesa, ni copas de vino tinto, tampoco serán los besos desparramados sobre el sofá...
ya no tendremos la pelea por el raspado
pero se me quemó igual la olla blanca, aquella que nos dejo la parce pastusa, la que vivió con nosotros de la forma más extraña, sin darnos cuenta siquiera... casi
pero hay pudin en la nevera, y una cuchara esperando sumergirse en él...
es un recuerdo de esa vida de velas, chocolate, vino y espuma que tuvimos
es el último recuerdo que queda, y al fondo suena sabina, en voz carraspeada, esa voz que desentonaba en todo el apartamento, que te enamoró, que te sacaba de la cama por las mañanas y te guíaba a la ducha...
será que me equivoqué hoy, pensando que era viernes, sabiendo que ya pasó un año de lágrimas, soledad, frío de noche..
será que ya fue?
no lo sé, ahora tendré que esperar que enfríe, aunque caliente siempre supo mejor, recogeré el reguero, limpiaré la mesa... y sobre ella quedará ya no el periódico sino este computador que calienta los dedos congelados de invierno, y sonará por este nuevo espacio la misma canción de siempre, ahora ya silenciada...
ya no más
cuántas veces me voy a enamorar?
cuántas veces voy a llorar de amor? cuántas veces me voy a tener que aguantar las ganas de darle un beso al hombre equivocado?
por qué no me podré callar en el instante justo?
cuántas veces más?
viernes, 5 de junio de 2009
Leete Ficciones, de Borges, por pasar el rato, procurar pasar un rato agradable, o simplemente por leerlo... quizás talvez así de pronto si tenemos suerte, pueda ocurrir que entiendas como me comporto y por qué, y entonces tengas voluntad para explicarmelo.- Y si no sucede, entonces podremos dejar de tomarlo tan en serio, pues el viento solo ruge una vez y el verano calienta, así llueva todo el día
domingo, 31 de mayo de 2009
Del polvo del recuerdo
Yo, que últimamente ando limpiando estantes después de irme de casa y volver a mamá (vaya, nunca lo había pensado así... así suena mejor), voy recuperando el polvo del recuerdo, y no lo limpio, no lo boto, sólo lo soplo un poco para que broten imágenes de otros tiempos, otras risas, otros llantos... Y no, no estoy triste, he encontrado abandonada la tristeza, y aunque me llama para que le haga compañía, yo por estos días ando con ganas de andar saltando en un pie, de sonreirle a la soledad y dejar que el sol me tueste un poco la nariz... y también un poco a la deriva, sí, pero cómo de otra forma, sino, podría encontrar ese faro que me va a guiar, esa costa que me va a acoger, ese bar donde mil marineros me van a enamorar?
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Último párrafo de "Polvo de Recuerdo. Versión mono"- buscando editor bonachón que no sea parte del grupo de marineros -ni de los piratas, esos pa recorrer el otro mundo-
Y al tomar una ducha descubres que el agua es la misma en todas las duchas, pero encuentras que ésta refresca más. Miras desconcertada por la ventana, y es ver a lo lejos una nube que tapa Monserrate, y descubrir que la nube es otra masa, un edificio subiendo, llenando de concreto la vista, tapando con ladrillos los huecos de la mirada, y bajarla para ver que también debajo hay concreto, y lo pisas, y lo hundes con los pies, esos pies que andan y suben por detrás de la montaña para descubrir que ahí, frente a ti, crece un tapiz colgante que te tapa la vista sobre la gran ciudad. Y es un árbol, que no te deja ver el concreto; son sus ramas a las que te subes para no ver de lejos, alejarte de las paredes de concreto que te asfixian y se roban tu cercanía.
Y es la pared de concreto la que se introduce en tu soledad para acompañarte al abrir la maleta y querer darle aire a tu ropa. Es la misma que se da cuenta que está vacía, que lo dejaste todo al otro lado antes de pisar esta casa. Y lo único que encuentras es un boleto de vuelta.
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témperas, pasteles, bitácora, cámara -por comprar-, lápices, pluma, tela azul, sombrero -por robar-, música -en el corazón-, termo pa´l mate, calentadoras por si acaso, saco capota... (haciendo la lista para buscar el norte, deseando el sur)...
miércoles, 27 de mayo de 2009
de regreso II
la ausencia justificada, la presencia injustificada... el trabajo, los amigos, la noche, el sueño.
Me fui de viaje, un viaje largo, extraño, interesante, y por primera vez -creo haber mencionado esta frase en el último tiempo demasiadas veces... cuánto es demasiado?- no estuve ausente en él. Me reencontré con mi oficio, el de escritora, observadora, cantante desafinada, bailarina sin zapatos, amante de lunas coquetas, aguardientera... y encontré en medio de la limpieza, este texto, que les dejo:
La tristeza. Me siento en la cama, después de una noche tranquila, sin sueños, sin interrupciones, sin llanto, y veo delante de mí 24 horas por una vez, muchas más después. 24 horas que en la mañana parecen vacías, sin un horario que cumplir, sin citas extrañas ni deudas pendientes. Sólo compromisos preestablecidos mucho antes, a la hora de inscribirme en la universidad, sólo responsabilidades, inventadas, para ver como se mejora esta vida, este mundo.
Pero en el momento, sólo silencios que rondan el aire. Noticias que van y vienen, volviendo de algún lejano país desconocido, aromas que despiertan los ojos, humo que naufraga en el cuerpo, sin intentar escapar. Y la mañana comienza, alrededor del periódico, acompañada por el café y el cigarrillo del desayuno. Un nuevo día comienza, de manera normal, lo que augura un día normal, sin complicaciones, sin mayores novedades que la compañía del almuerzo, o el resultado de un examen.
La tristeza: un vacío profundo en el pecho, un zumbido de imágenes en la cabeza, una pesadez en el corazón. Pies de plomo, respiración mínima... No, esos no son síntomas de la tristeza.
La tristeza es simplemente un vacío profundo que no deja lugar a otras emociones. Carcome el tiempo y lo vuelve inútil, llenando de silencios las fiestas más animadas. Destroza las acciones, deconstruye las ideas. Destruye el presente impregnándolo de recuerdos de otros días, cuando el sol brillaba y la luna se veía.
Y pone triste, borra el brillo, cambia el estado de ánimo, el ritmo de la risa, la vida. Ahoga, agota, agobia.
Y si se queda adentro, se multiplica, se vuelve más grande, más profunda, irriga el cuerpo entero, viaja por la sangre, irrumpe en el ser.
Y explota.
Algún día, antes del desayuno, salta por todos los poros y abre grietas en la piel de la fuerza con la que sale. Y en la ducha, en un segundo, en varios minutos, se disuelve en el agua y es arrastrada junto con el sudor y los vestigios del día anterior. Hacia abajo, por debajo de la ciudad, lejos de ti, lejos de mí, dejándose olvidar...
¿Explota por sí misma, la tristeza? Explota cuando es tanta, y tan fuerte, que no le queda espacio dentro del cuerpo
miércoles, 6 de mayo de 2009
un nuevo adiós
No borro los recuerdos, no quemo las fotos, no salto al mar buscando nuevas aventuras.
Tampoco me he metido en la máquina de quemar recuerdos, ni los borraré como se borran los ejercicios en el tablero.
Hoy he levantado la última de las cajas llena de libros, y he cerrado la puerta de mis últimos cuatro años,
he salido sin herida abierta, supurosa, con la negra entre los brazos, caminando, lentamente, hasta una nueva puerta que, cerrada, guardará mis recuerdos, los que he ido recolectando en estos años - pocos- de vida... Aquella casa que me vio crecer, por la que corrí descalza y sin estorbo, de donde salí afanada buscando brazos fuertes que me cobijaran en las noches de frío violento, será la guardiana de mis escasas pertenencias que son muchas más de las que pensaba. No he podido contar las cajas, las maletas, los canastos... tampoco conté las horas que me hicieron falta para dejar ese piso sin mis huellas... no contaré los días venideros, sin sonrisa, con abrazos, con música o en silencio...
ya contar no vale. Soñé, viví, amé, y ahora marcho... para dónde, es incierto aún; con quien, sé muy bien -sola-; para qué... para qué pensar si no hay razón, sólo un horizonte que se abre, una tierra que todavía es fértil, una esperanza que sigue intacta...
Deje nuestra casa vacía, con las paredes llenas de sonrisas, palabras, canciones, para que una nueva vida se abra en ella, donde quien quiera puede ser feliz.
Regreso a la casa materna, donde tengo espacio pero no lo tengo
donde quiero estar pero no me quiero quedar
donde no puedo, pero sin embargo sí.
Dejo atrás el pasado, porque ya no vale la pena aferrarme a él. Ya el hogar que construimos no existe, ya la yo es otra, no menos, ni más, simplemente otra, yo por lo tanto...
dejo canciones regadas por donde camino, y libros leídos en los estantes
dejo polvo suficiente para pintar el cielo
y plumones de colores, pinceles de pintura, témperas alcalinas para seguir dibujando
domingo, 3 de mayo de 2009
días de primavera
Me gusta bailar hasta la madrugada y caminar hasta la salida del sol.
Me dan ganas de reir las caras sonrientes en la mañana de trabajo, y el café con limón y panela.
Me gusta mucho el calor de un abrazo; la melodía de una canción; la risa pegajosa; sentarme en el anden y ver la gente pasar;
Me alegra pintar en la calle, y saber que la lluvia lo puede borrar, o no
Me gusta sentarme al calor de una chimenea, y pensar en el hogar que hace el fuego
Me encanta soñarme despierta al borde de un barco, sentirme pirata, vestirme contenta y cruzar el oceáno
me gusta cantar bajo la lluvia, chapotear sin mirar mi edad, comer a media noche, dormir a mediodía, escribir de madrugada, pintar cuando se puede, soñar en el bus, sonreir sin sentido, sentir con sentido, ser consentida
martes, 28 de abril de 2009
un poco de belleza
domingo, 26 de abril de 2009
"ni besos, ni abrazos, ni sonrisas"
Dejemos el amor y sus demostraciones para cuando ya no haya peligro, para cuando el mar esté en calma y no necesitemos donde agarrarnos -o a quien aferrarnos.
Los besos enamoradisos para después, jovencitos, dejemos primero que los científicos encuentren la vacuna, la medicina; que las casas farmacéuticas se ganen sus pesos cuando logren meter sus pepas en nuestra canasta; que ya no haya miedo, tos, gripa, fiebre...
Así, a lo mejor, logremos por fin acabar con este amor desenfrenado que ataca el mundo después de los 60,
quizás entonces, encontremos esa esquina donde simplemente compartimos un mundo, pero redondo y sin escondrijos para alentarnos
puede ser que finalmente, después de la estrategia del ministro, podamos decir que nos levantamos solos de la tormenta, que lo logramos, con dignidad, es decir, sin necesidad de nadie...
Quizás, a los mejor, así sí que tal vez, yo entienda que tus besos me enfermaron, que este mal no tiene cura, y que de la tormenta saldré solita, sin esa mano que me tiende, sin esos abrazos que calientan, sin los besos de madrugada con sabor a vino tinto...
*y es cierto, lo de la gripa, y lo que dijo el ministro, que por ahora, al amor lo dejemos quietico.
domingo, 12 de abril de 2009
finalmente
me sentaba en la hamaca y soñaba con mundos imposibles, vidas alternas...
Hoy, cuando llego a casa, me dan ganas de quitarme los zapatos, coger mi maleta y salir corriendo, sin dar la vuelta, y desaparecer en el futuro
Tengo ganas de correr- no sé que es lo que me detiene
viernes, 10 de abril de 2009
En época de perdones, no entiendo cómo
(sí, sé que no es original un post sobre la Iglesia en plena semana santa... pero hay tantos titulares divertidos/)
La Iglesia insiste en la paz, en que lo rojos dejen las armas, en que el Sida no se previene a punta de condones, en que la gente salga a rezar, en que nos quedemos callados cuando nos imponen respeto por sus dominaciones...
La historia de las dominaciones, la esclavitud y la explotación de unos por otros viene ligada a la Iglesia y al Poder como instituciones. El contenido mitológico, cosmológico e ideológico vino después, cuando sólo por la fuerza no era posible "mantener las cosas en orden". Ahí fue que nos llenaron de mandamientos, de creencias como la que "es pobre porque no quiere superarse", o "lo mataron porque algo hizo"; y los países ricos -industrializados, del primer mundo, imperialistas- pusieron sus euros y dólares que les sobraban en alcancías para ayuda humanitaria -para apoyar el desarrollo del tercer mundo. Volvieron la economía de estos países, dependiente de sus buenas acciones, y a los gobiernos "en desarrollo", en viles juguetes de los poderosos.
La Iglesia, por su parte, pide donaciones, no sólo para ayudar a los pobres sino para mantenerse como Poder Ideológico, guía espiritual que nos exige respeto por seres que sufren en cuerpo propio la tortura de sus pensamientos, y nos pide a nosotros, a su vez, que suframos, que ayunemos, que andemos descalzos sobre ruinas ardientes para redimir nuestra libertad, que según ellos no merecemos.
Y a aquellos pueblos, que luchan en mano propia por su "redención", tanto espiritual como política, les enganchan títulos demoníacos, comunistas, mientras los alejan de las puertas del cielo.
¿Qué sería de nosotros, "los pobres tercer mundistas", sin la ayuda espiritual de la Iglesia, o el apoyo económico solidario de Estados Unidos y la Unión Europea?
Algún día, alguien en clase dijo que gracias al "descubrimiento" (vaya palabrota) el conocimiento científico había avanzado y el modernismo se había desarrollado. Conocimiento eurocentrista, claro que sí, digo nomás.
Es pues que, -a pesar de haberme pasado los días pasados cubriendo las peregrinaciones de los feligreses en buena parte del país-, no logro entender tanta fe que guía a jóvenes y ancianos, ricos y pobres, desgraciados y agraciados, a mantener silencio durante tantas horas, aguantarse las ganas de un cigarro, la sed de los 30* bajo sombra, para ver los pasos de Jesus hasta/hacia la cruz. Entiendo las necesidades de la fe, los tejidos culturales y sociales alrededor, pero no he logrado entender los senti-pensamientos de las personas que acompañan el dolor de este personaje.
De la misma forma como no logro entender que un presidente de un país ex-nazi, aun goce de popularidad después de que les dijera a los miles de damnificados por el peor terremoto de su historia reciente, que se tomaran esta experiencia como "un día de camping" (Berlusconi en Italia).
Perdonen, pero no entiendo.
A veces sícreo que hay más razón y sentimiento en la lucha por el territorio propio, por la autonomía, por su libertad...
miércoles, 8 de abril de 2009
Extraño tanto- tan extraño
Nada de alcohol, y no hay cigarros "por que somo hijos del señor",de modo que no vayas a cubrir una procesión con un cigarro en la boca, porque todo el que pueda darte información se alejará indignado -con su razón. Y antes de salid, observa que la cámara que te prestaron funcione bien, que no te tires las fotos con flash, o que el chico que conociste y que parece encantado te pase las fotos que tomaron juntos, eso sí, en su super cámara que siempre quisiste tener.
A... y no llegues a las 7 pm borracha a la casa donde te acogen, porque puede romper la relación construida durante un día para tres...
consejos de cubrimiento!
Vale pues!!! a los pocos que me leen, que ya fue uno más, les diría que el que reza y peca empata, pero que consuelo de muchos es consuelo de tontos... no sé... supongo que los refranes no estarán tan mal en esta época. O sí?
jueves, 2 de abril de 2009
Que se muera el amor?
También hemos hablado, visto y sentido el amor fraterno, ese que se da entre padre e hija, madre e hijo entre hermanos-as, entre amigos-as... Hemos crecido en un mundo rodeados de amor, y buscamos a nuestro príncipe azul, a nuestra princesa de cuento de hadas, a la "one", a esa...
El amor homosexuales ha iniciado a llenar nuestros marcos sociales y culturales desde hace unos años, enmarcado en la lucha de los derechos LGBT, en el derecho a ser diferente, derecho al matrimonio gay.
Hace dos noches, cuando me encontraba de viaje de trabajo, tuve la oportunidad de hablar con "turistas". Y su primera pregunta, vaya a saber una si fue en el marco de la coquetería, fue si yo era soltera o casada. Cuando les explique mi "estado civil", de soltera Y casada, no lo entendieron, y fue tema de debate de la siguiente hora.... Pensaron que era casada pero estaba a la orden. Pero no: resulta que yo me casé dos meses después de separarme del hombre al que amo y con quien vivía. Sí, sé que suena un poco loco, ridículo, si quieren inmaduro, pero eso hicimos... buscando nuestra vida, construyendo nuestros propios caminos, nos encontramos, nos enamoramos y vivimos juntos por más de tres años. Yo entonces era muy pequeña, muy joven diré. Después de un tiempo nos dimos cuenta que las relaciones de pareja son muy egoistas, que los amantes son egoistas, que los celos son inevitables y que en el amor no es necesario restringirse para seguir amando... Ahora, estamos solteros. Bueno... como dije hace unos días, él está con ella aunque lo niegue mil veces, y yo ando por ahí, besando sapos en el camino.
no sé... el tema del amor ha sido siempre algo que me ha cuestionado y llevado a plantear temas monográficos nunca avalados por los consejos académicos: por qué buscamos a nuestra media naranja? Por qué la soltería es estigmatizada? Por qué una mujer en un bar, sola, es mal mirada? Por qué una mujer que da besos estando feliz, es una "perra"?
Hoy me siento triste, necesito chocolate para subir el ánimo...
viernes, 27 de marzo de 2009
miércoles, 25 de marzo de 2009
O serà todo una gran farsa para no romper el corazón?
Y mientras tanto, intento alimentarme de aire...Malditos corazones de miga de pan!
té para calmar la mente, té para relajarte, té para dormir, té para despertar... té para tres, en fin.
Ahora,
tengo 2 trabajos. Uno que me gusta mucho, pero que no pagan bien. Otro que es horrible, dura poco y pagan muuuy bien... unas por otras, dicen por aquí...
Y el campo... creo que hoy no estoy de humor para ponerme contenta
sábado, 21 de marzo de 2009
Esto es cosa rara
me había pasado esto
nunca había-me sentido más lírica
nunca nunca había esperado con tantas ganas el amanecer
Esta primavera pinta verde bajo rosa y está hermosa
viernes, 20 de marzo de 2009
Consideraciones
Hace unos años escribía de madrugada, con los dedos engarrotados por el frío, necesitaba de tres, cuatro horas para estar en pie, haciendo esas cosas que uno hace cuando está en la facultad y el tiempo le promete a una que no va a pasar tan rápido, y que si pasa pues no pasa en vano.
Hoy me levanté tarde.
Y quería escribir... y me salen palabras adormiladas, ríos de frases sin sentido, risas cómplices... Parezco una mujer enamorada, sonriendo a los vecinos que no conozco, bailando sin razón en mitad de un artículo, soñando con verdes floridos de colores... no sé. A lo mejor es que la primavera empieza acá, y mi corazón lo presiente. Y esas nubes grises que se alzan tan cerquita son sólo una broma para que evitemos sentirnos tan bien cuando todo anda tan mal...
Hoy quiero alcanzar el cielo. Ese cielo que construimos cuando éramos dos. Ese cielo que atacamos y llenamos de colores, donde hicimos nuestro hogar, donde dejamos nuestras cosas guardadas por si el tiempo nos devolvía.
Hoy ya no estoy tan segura de eso. Me parece mentira que haya pasado tanto tiempo y que sin embargo sigamos de pie. De pie y de frente, con el puño levantado (no hacia nosotros mismos!!!). Yo me gradué, él sigue donde lo dejé, con otra mujer (¿?), yo busco otros horizontes y mis proyectos siguen sin ser aprobados a pesar del bajo presupuesto. Voy a empezar a subir los precios, quizá así sí se convenzan...
Hoy estoy lista para salir al mundo y enfrentarlo con "mi soledad acompañada". No quiero un hombre que me tenga la cena lista cuando llego del trabajo, no quiero un hombre que me espere a la salida de la función. Quisiera un hombre que me sostenga cuando me caigo, y que me acompañe bajo el sol por el campo. Que me cuente cuentos cuando no puedo conciliar el sueño, que me arrope si hace frío...
En fin... el frío recoge la ciudad por acá, las cajas del trasteo se juntan a la espera del camión que no tiene fecha para llegar. Los libros se abren y cierran, me hacen guiños. Y yo, debo decidir si el lunes o el martes, si el sábado o el domingo.
"y te convido y pido que no tengas sed. La emoción mece, crece y te quiero ver. Puede que te quiera secuestrar y después te vaya a torturar, no sé... pero solo quiero contemplar cuantas de tus pecas puedo yo entender... porque ya no puedo esperar, quiero que te vengas a tomar un té, y entre todo este bienestar, me acuerdo que ya despegué los pies."
miércoles, 18 de marzo de 2009
Día después
a veces es mejor esperar
creer que el tiempo hace bien sus cosas
que no tenemos que meternos en todo
a veces es bueno bajarle un poco al ritmo
esperar sentada al amanecer
A veces es incluso mejor no hacer nada, desaparecer del escenario, bajarse de las tablas, irse a dormir...
pero... ¿qué pasa cuando una quiere que algo pase?
Hacerlo pasar? Esperar...
tal vez mejor me ponga a trabajar, y deje estas cuestiones para después...
no sè... necesito algo, no sé qué...
lunes, 16 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
residuos de un compás
Yo, borracha, bailo descalza, me subo a los árboles y me caigo de ellos. También bailo al piso, es decir en el piso. Y bailo borracha, mucho menos que sobria, y me caigo de los árboles y me río...
Yo, borracha, puedo declararle la guerra a Troya, pero nunca querré prenderle fuego. Yo, borracha, riego abrazos, sonrisas, canciones... intento aprender a tocar guitarra con mis dedos torpes, y canto con mi voz de tarro-
Yo, borracha, soy mucho más consentida y caprichosa de lo normal...
anoche estuve toda la noche (je) desesperando a un chico para que me cantara una canción que no estaba en ningún cd... y logré que me prometiera que se la va a aprender, y después me la va a cantar. Igual, dudo que nos volvamos a ver, estaba bonito.
Yo, borracha, hago lo que quiero hacer, pero de un tiempo para acá me cuesta saber exactamente qué quiero estando borracha. Y no es orgullo decir que me emborracho, pero es un hecho, y si se junta el champagne de la boda, con el vino de la comida y el whiskey de después con las cervezas del cumpleaños, pues el hecho es evidente-
pero lo que quería decir es que reparto besos... y ahí paro. Por que me gustan los besos, me gustan las fresas, me gusta sentir la hierba en mis pies descalzos, me encanta bailar bajo la lluvia, me gusta sentir el agua resbalando sobre mi cuerpo, me siento una princesa cuando tengo el pelo revuelto, el vestido sucio los pies descalzos, levanto la voz al des-compás de la música y elevo mi cuerpo a la clave de fa, que quien sabe cuál será...
Pedro, espero haberlo aclarado...
¿y ahora qué hago?
(lo malo de trabajar y tener internet sin jefes es no poder evitar la tentación... les dejo esto, que me hace feliz, sobretodo estando sobria!!!):... jo, no puedo montar un vídeo, que desastre http://www.youtube.com/watch?v=n79B3FHi0Fs&feature=related
sábado, 14 de marzo de 2009
y después, qué?
Hoy madrugo, sí, yo madrugo hoy y no para arreglarme para una boda, sino para terminar unas estadísticas que no sé muy bien si sirvan para algo... igual madrugo, y busco la luna coqueta entre los edificios, pero ella, perezosa y coqueta, juguetona se aleja, mientras el solecito intenta calentarnos en medio de la neblina... En medio del juego, la luna, el sol y yo (y mis dos gatas... tengo ya mi futuro de solterona literata arreglado!!!) descubro los pequeños sonidos que había olvidado! Fiona, Tori, Ewan, Sarah...
Cosas que quisiera hacer: -me una trenza (y no puedo)
piso, telas y muro en medio de mis mejores borracheras sin que después le hechen la culpa al tequila, al vino o a la ganja...
viernes, 13 de marzo de 2009
martes, 10 de marzo de 2009
Y al final andar sin pensamiento...
me reconozco inquieta cuando veo sus manos moverse, juntarse alrededor del vacío
reconozco que quisiera que sus manos se juntaran alrededor de mi cintura
Me reconozco culpable bajo el cielo enrojecido de esta ciudad, de querer fundirme con la música sin tropiezo, y que casi siempre tropiezo.
Acepto sin vergüenza que me gusta que él, ese otro, conteste a mis gritos de auxilio virtuales, y se muestre presente a través de la pantalla.
Acepto, con un poco de vergüenza, que a veces sólo quisiera dormir, y no despertar nunca, a menos que despierte chiquitita
Reconozco con dolor haber dejado esperando a quienes cité en la esquina del futuro, pero igualmente reconozco que esa esquina se dobló y desapareció de mi vista antes de que yo me diera cuenta
Acepto, encantada, sin segundas ni terceras intenciones, el baile, el tequila, el vino, la noche y un amanecer en cualquier calle de esta ciudad -maldita y amada, dolida y odiada-.
Reconozco ser culpable de todo lo que le hice sentir, de los mordiscos en el cuella, de las huellas en su vida. Reconozco ser culpable de mi dolor, de mi angustia, de mi felicidad, de mis gritos, ahullidos y vítores.
Soy culpable de hablar en un lenguaje que nadie entiende
de escribir palabras en los muros blancos y rojos de este gran gigante que es mi ciudad
de querer construir otro mundo
de haberle usurpado al cielo amaneceres llenos de felicidad
madrugadas de besos
desayunos desnudos
Soy culpable, en fin, y no espero que nadie ni nada se apiade de mí. No lo merezco y no sería justo conmigo.
Me gusta ser culpable de mí.
martes, 3 de marzo de 2009
pero no.... hace días que no salgo de mi cueva... me quedo pasmada, desde que me levanto frente a esta pantalla, y solo al momento de dormirme la apago...
Y no sé porque ya no salgo... como que este cuerpecito mío me pesa
y sé que hoy debería ir, al piso de feliponsio, y reunirme y volver a hacer planes, que esta vez, seguro sí resultarán... pero no. Sé que no iré... ya no tengo nada que hacer por ahí... ya elegí otra ruta, la ruta del no volver... pagar las cuentas que quedan por cobrar, sonreirle una última vez al espejo y desaparecer entre enredones de cristal...
como si fuera tan fácil!
sábado, 21 de febrero de 2009
Depués hay que saber partir
partir el corazón en dos, rasguñar las entrañas y dejar el estómago vacío. Distribuir sonrisas y besos, prestar pedacitos de baile, regalar un poco de caricia a las plantas de los pies, entregarse a la noche, dejar que la sonrisa de gata de la luna cobije la madrugada, permitirle a las lágrimas bañar el cuerpo desnudo de melancolí
Partir...
partir lejos de aquí, "con un beso y una flor" como ligero equipaje, pies ansiosos, manos curiosas, ojos severos...
partir tras las huellas, por delante de ellas, sin ella... avanzar despacio, silenciosamente, conjurando esquinas y espinitas de chalíe y llegar, para volver a partir, y partir siempre, irse siempre, estar en continuo movimiento, de viaje por la vida, con el mundo como ruta...
anoche dijo una pequeña saltamontes un poco desconocida que hay que estar vacío para volver a llenarse, y yo lo apunto, lo retomo y lo envío, entre palomitas blancas mensajeras, que hacen a veces de teclas
domingo, 15 de febrero de 2009
Primero hay que saber sufrir
pero esa tarde, cuando tome el avión, no tomé ninguna decisión, simplemente me fui, me fui y caminé y me perdí entre vino y noches de estúpida, y volví para perder el mejor tiempo de mi vida, por miedo, por ausencia, para no seguir siendo la que se quedó, que no era la que volvió...
y no te pido que me entiendas, son solo recuerdos lejanos de promesas vanas de un amor
son solo excusas tontas de un viaje que nunca terminó
y que ahora,
en medio de tanta turbulencia, intento desarmar, como se desarma un cuaderno viejo para salvar las únicas hojas no usadas...
Y sé, o sí que lo sé, que es un intento vano, un sueño intangible este de volver a verte sonreir por las tardes, y oirte prometer llevarme a la función de las 7 que nunca empieza...
Es un deseo de enseñarte las fotos del viaje al que no me acompañaste, de cantarte las canciones que desafino, de contarte porqué, de recalentar el té en las tardes de invierno, una y otra vez...
Es una decisión, que tomo y que no depende de mí...
es una decisión que comparto por los aires, tal vez un grito de auxilio, una propuesta de una tarde, un helado a media noche. No sé que es, son unas ganas de hablarte, de verte, de sentirte sonreir tan lejano como estás que no te veo...
viernes, 13 de febrero de 2009
Primero hay que saber amar
Todo empezó una tarde, o una mañana quizás fuera una noche de vino y cigarrillo. Todo empezó como suelen empezar las cosas, con un par de palabras y unos cuantos pensamientos. Decimos que empezó, cuando realmente y apesar de lo que digan los maestros, nunca se puede saber el momento exacto en el que comienzan las cosas... a veces se sabe cuando terminan.
Pero el hecho es que en un momento nada exacto en el pensamiento, las cosas se fueron dando, los pensamiento fueron tomando formas menos borrosas a pesar del vino o de los cigarrillos, y las palabras esclarecieron en la tarde, o en la mañana brumosa de esta ciudad. Y en medio de tanta charla, decidí -en realidad decidimos, yo y las otras iguales- seguir adelante a pesar de la apariencia nada excitante de las condiciones, siempre objetivas.
Dejar todo como está, ni de lado ni atrás, simplemente dejar las cosas como están, y seguir, sea en el camino prefigurado, sea en el camino encontrado.
(Y bueno, esto puede sonar nuevamente a diario de adolescente rosa (y es probable que quien lo escriba lo sea), pero intentaremos darle un giro drástico a la historia para alejarnos del bolsillo en el que viajan las palabras adecuadas para los momentos de crisis.)
Creo que el inicio iba bien, es decir, la cosa comenzó bien en su momento, a pesar de que el título siguió en el segundo renglón, olvidándose del tango completo, olvidando que antes que amar, hay que saber sufrir
supongo que para recibir todo en vacío
pero bueno, este es apenas el principio...
El hecho es que la cosa empezó, siguiendo un curso extraño. Estaba yo sentada en medio de palabras y rodeada de sueños, cuando se me escapa un bostezo y éste sin esconderse antes de que las miradas se dieran cuenta, le dio un bofetazo al aire para contarle que estaba ya aburrido de tanta parsimonia. Y sin saber muy bien de que se trataba el asunto, salió como si tal cosa, abofeteando y chillando para largarse sin mirar hacia atrás… y dejar en el espacio un sinsabor de vacío. Tal cual.