Cuando llegaba a casa, después de trabajar, me quitaba los zapatos, dejaba la chaqueta y la mochila en el camino, y buscaba una cerveza o un té que me relajara...
me sentaba en la hamaca y soñaba con mundos imposibles, vidas alternas...
Hoy, cuando llego a casa, me dan ganas de quitarme los zapatos, coger mi maleta y salir corriendo, sin dar la vuelta, y desaparecer en el futuro
Tengo ganas de correr- no sé que es lo que me detiene
domingo, 12 de abril de 2009
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Piénsalo, quizás haya algo q te retiene y merezca la pena q te quedas, quizás no y es el momento de volar.
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