sábado, 21 de febrero de 2009

Depués hay que saber partir

Partir...
partir el corazón en dos, rasguñar las entrañas y dejar el estómago vacío. Distribuir sonrisas y besos, prestar pedacitos de baile, regalar un poco de caricia a las plantas de los pies, entregarse a la noche, dejar que la sonrisa de gata de la luna cobije la madrugada, permitirle a las lágrimas bañar el cuerpo desnudo de melancolí

Partir...
partir lejos de aquí, "con un beso y una flor" como ligero equipaje, pies ansiosos, manos curiosas, ojos severos...

partir tras las huellas, por delante de ellas, sin ella... avanzar despacio, silenciosamente, conjurando esquinas y espinitas de chalíe y llegar, para volver a partir, y partir siempre, irse siempre, estar en continuo movimiento, de viaje por la vida, con el mundo como ruta...

anoche dijo una pequeña saltamontes un poco desconocida que hay que estar vacío para volver a llenarse, y yo lo apunto, lo retomo y lo envío, entre palomitas blancas mensajeras, que hacen a veces de teclas

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pisadas